Bienvenid@s!!


Bienvenid@s!!
Queremos compartir con vosotr@s nuestro proyecto de hogar. Vamos a auto-construir una casa utilizando contenedores marítimos reciclados, estará parcialmente enterrada y su cubierta será verde. Intentaremos ir contando paso a paso todo el camino que ya hemos recorrido y el largo trecho que nos queda por recorrer. No somos profesionales de la construcción, escritores de blog tampoco, pero si escribiendo aquí podemos ayudar a alguien en algo, habrá valido la pena!. Aparte de la construcción de la casa seguro que hablamos de muchas otras cosas... de reciclaje, materiales, herramientas, animales, huerta,.... de música, deportes, ideas, sentimientos , .... creemos que temas no faltarán ... se aceptan todo tipo de consejos , criticas y preguntas.

Mostrando entradas con la etiqueta rocódromo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta rocódromo. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de marzo de 2014

Llenando gaviones

     La piedra se ha hecho esperar. Antes de decidirnos por utilizar este tipo de muro nos aseguramos de que las canteras de la zona trabajasen  la medida de piedra que necesitamos, la piedra no es muy cara pero el transporte puede dispararse si estamos muy lejos del material apropiado. Para la malla de 100x100mm de luz se utiliza piedra de entre 90 y 220mm. En el momento de pedir el primer camión la cantera no disponía de esta medida y hemos estado unos días esperando. Nos llego la semana pasada, 13 toneladas de piedra caliza.


    Pasamos un rato de nervios durante la descarga por no saber como se iban a comportar las piedras, si rodarían con fuerza o no, pero todo fue perfecto. Con paciencia la fuimos deslizando hasta el camino y con ayuda de la bobcat la movimos del camino a la zona del muro.
    Y empezamos a llenar gaviones! Es un proceso lento, hay que ir seleccionando las piedras grandes para colocarlas en los bordes y que las más pequeñas del centro no se puedan salir. Es como jugar al Tetris. Empezamos por un extremo del muro y llenamos el primer metro unos treinta o cuarenta centímetros, y seguimos por el siguiente metro hasta tener toda la base del muro bien colocada. A medida que vamos llenando nos aseguramos que las mallas se colocan bien y no se pierde el nivel general, también vamos pisando dentro para que la piedra se vaya compactando y colocando en los huecos. 


      Cuando tenemos toda la base de los gaviones rellena empezamos a colocar la grava y el tubo de drenaje detrás del muro. Con este tipo de muros el drenaje trasero nos lo podríamos ahorrar ya que el muro en sí hace el mismo efecto denante, pero como es el primero que hacemos lo vamos a poner, como prueba para futuros.Jugando con la cantidad de grava que ponemos detrás del muro le damos una inclinación al tubo de drenaje hacia donde nos conviene y lo cubrimos de más grava.  


    Y seguimos colocando piedras con paciencia... Cris y Modes las colocan perfectas!!



    Una vez tenemos la primera línea de gaviones llena y bien prensada colocamos la tapa de malla y los laterales del siguiente nivel de gaviones. En nuestro caso subiremos cuarenta centímetros más. Cortamos la malla a la medida con la radial y pintamos con spray de zinc sobre los cortes para que no se oxiden, ya que donde cortamos perdemos el galvanizado. Colocaremos unos tensores a media malla para que no se nos abran.


        
            Y continuamos llenando intentando que las piedras de los bordes encajen entre el gavión inferior y el superior y rellenando con piedra muy pequeña los espacios de la malla intermedia para que no queden huecos y se doble el alambre. Estás uniones entre gavión superior e inferior deben quedar bien rellenas y prensadas. Ya solo queda rellenar hasta arriba y colocar la tapa.



      Conforme íbamos subiendo el muro también lo íbamos rellenando de grava por detrás y de tierra. Para que no se mezclara la grava de drenaje y la arena, hemos utilizado unas chapas para separarlas y poder ir rellenando con comodidad.
      Una vez acabados los seis metros de gaviones vimos que quedaría mejor si lo alargábamos un poco y protegíamos el almendro, así que continuamos el muro un par de metros! Y ya puestos , aprovechamos unas traviesas centenarias recicladas de la estación de Olesa de Montserrat para hacer unos escalones de acceso al plano del rocódromo.


     Nos faltará colocar un perfil de madera en el borde del muro y acabar de rellenar de tierra el plano a nivel del perfil, pero de momento lo dejamos así. Prueba superada.



sábado, 22 de febrero de 2014

Preparando el primer muro

    El primer muro por el que vamos a empezar es el del rocódromo, la intención es crear una plataforma plana a pie del rocódromo para poder utilizarlo con seguridad. Con éste primero vamos a poder familiarizarnos con el sistema que hemos elegido para construir los muros de contención.




    El gran problema en nuestro terreno es el desnivel que tiene, así que tenemos que ir creando plataformas y protegiéndolas con muros de contención. Miramos todos los tipos de muro que existen, nos dio muchos dolores de cabeza, ya que el presupuesto que nos daban las empresas del sector era casi nuestro presupuesto total… tenemos muchos muros que hacer! Muros de bloque en H, poco fiable tal vez, muros de hormigón armado, carísimos, geoceldas, no aptos para este terreno, muros verdes con geotextiles, chulísimos pero demasiado movimiento de tierras, rocalla, las maquinas no llegan…. Nos convenció un sistema de bloques encajables, sin cemento, combinados con mallas geotextiles, la empresa que proporcionaba el material enseñaba previamente a colocarlo y no tenía un presupuesto desorbitado. El problema era que necesitaríamos demasiada maquinaria, retro, cargadora, rodillo, etc. Pasamos muchos meses pensándolo y mirando posibilidades.
    Pero para esto están los que saben. En una de las reuniones con David, nuestro arquitecto, nos habló de los muros de gaviones. Los habíamos mirado, pero que te lo realice una empresa no es barato, lo que no habíamos pensado y él nos explicó, era la posibilidad de hacerlos nosotros. El proceso es simple. Llenar una jaula de piedras. Buscamos más información y vimos que era posible, muchísimo curro pero posible. Y esta decisión nos impulsó a comprar la bobcat, la minicargadora, sin ella no lo podríamos hacer.
    Empezamos a picar y allanar la zona del muro. Primero hicimos una pasada con la Pitufa para retirar tierra, pero por no arriesgar a que la pala se clavara e hiciera un agujero, seguimos con el pico y la azada. Poco a poco y poniendo el regle y el nivel de vez en cuando para controlar el desnivel.



  Este muro no tendrá que soportar mucha carga así que va a ser de los más pequeños que hagamos. Será de poco más de 6 metros de largo, 0.5 metros de ancho y 1.80 metros de alto. Después de nivelar bien toda la zona hicimos unos “encofrados” de madera de 0.6m por 2,algo m de largo. Situamos el primero en su posición, tomando medidas de referencia con el muro del rocódromo.



    Una vez el primer encofrado está bien nivelado lo usamos como referencia para nivelar los dos restantes, y después los unimos y volvemos a nivelar. Seguro que hay maneras más fáciles pero es la primera vez que lo hacemos y lo hicimos  así. El nivel a lo largo lo dejamos perfecto, pero el nivel a lo ancho no, le hemos dado una pequeña inclinación hacia el interior, de un centímetro más o menos, no podemos dar la explicación técnica de porqué pero se ve que va bien…
  Por último cortamos unos trozos de mallazo para colocarlo más tarde entre el hormigón. Y como no teníamos cemento ahí lo dejamos.


Rampa acceso, empezamos a mover tierra!

     Después de  picar el muro estuvimos unos días moviendo la bobcat para ensanchar la plataforma donde la descargó la grúa, que era muy estrecha y se inclinaba hacia el barranquillo.




     Hay que tener en cuenta que el maquinista, Modes, mi hermano, era la primera vez que se subía a una maquinita de estas, lo más parecido que había llevado era un “toro”… y el sitio daba miedo, pero poco a poco, moviéndose adelante y atrás y comiendo terreno con la esquina de la pala, la plataforma se fue ensanchando.
  
    


  La idea era aprovechar y hacer una rampa de acceso para la maquina a niveles inferiores. Entre Manolo, Willi y yo, moviendo tierra con azadas, y mi hermano empujando montones grandes con la máquina, en un día largo de curro la Pitufa acabó aparcada debajo del cobertizo. La rampa ha quedado bastante empinada, pero no patina y sube bien, y lo suficientemente ancha para trabajar sin peligro.



    Necesitamos un trocito de terreno para rellenar la rampa!!



   Antes de continuar moviendo tierra teníamos un tema pendiente que no podía esperar más. En Diciembre, un día de muchísimo viento se nos voló el techado del rocódromo. La primera vez  hicimos las escuadras que lo soportan con madera demasiado endeble y duró un par de años. La única suerte fué que se voló entero sin romperse y cayó sobre la calle con muy pocos desperfectos. Hemos podido recuperar todas las maderas y un 60% de las tejas. Esta vez los soportes son de hierro y no se volará! Estuvimos una semanita con este tema, intentaremos hacer una entrada detallada de como hicimos el rocódromo y su techado.