Bienvenid@s!!


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Queremos compartir con vosotr@s nuestro proyecto de hogar. Vamos a auto-construir una casa utilizando contenedores marítimos reciclados, estará parcialmente enterrada y su cubierta será verde. Intentaremos ir contando paso a paso todo el camino que ya hemos recorrido y el largo trecho que nos queda por recorrer. No somos profesionales de la construcción, escritores de blog tampoco, pero si escribiendo aquí podemos ayudar a alguien en algo, habrá valido la pena!. Aparte de la construcción de la casa seguro que hablamos de muchas otras cosas... de reciclaje, materiales, herramientas, animales, huerta,.... de música, deportes, ideas, sentimientos , .... creemos que temas no faltarán ... se aceptan todo tipo de consejos , criticas y preguntas.

lunes, 11 de enero de 2016

Moviendo la Bobcat, abriendo camino


       Desde que nos trajeron la Bobcat, y sea cual sea la faena que estemos realizando, un día a la semana nos dedicamos a revisar, encender y mover un poco la máquina para evitar posibles problemas por tenerla demasiado tiempo sin trabajar.
       Ya habíamos conseguido bajarla a la plataforma inferior al cobertizo y desde aquí empezaremos a abrir un camino que cruzará todo el terreno e irá bajando hacia la rampa de la esquina que mostramos anteriormente. Lo qué queremos conseguir es llegar a bajar la Bobcat a la zona inferior del terreno para poder hacer parte del movimiento de tierras necesario para  construir el muro de contención. Además el camino discurrirá más o menos por la plataforma donde estará ubicada la casa así que la tierra que movamos nos permitirá ir viendo las cotas finales del terreno. Todo esto lo realizamos con las indicaciones y supervisión de  nuestro aparejador Pau.



       Para poder empezar a mover tierra con la máquina con seguridad quitamos un trozo de muro antiguo de bloques y rellenamos una zona de la vieja escalera, así empezamos sobre una zona nivelada y lo suficientemente ancha para la bobcat.




     Un par de años antes, y en previsión de las obras, talamos un pino grande, del que ahora queda el tocón, porqué el viento hizo caer muchos árboles en la zona, incluido uno nuestro,  y no era seguro mantenerlo.



        A la vez que avanzamos vamos retirando toda la vegetación y raíces que van saliendo. También trasplantamos a otra zona del terreno el almendro y el níspero que nos molestaban para pasar, cuando acabemos las obras les buscaremos una ubicación definitiva.



     Poco a poco y sobre suelo firme vamos avanzando.



        Vamos dejando caer la tierra que sacamos sobre la pendiente, colocamos un par de planchas para que la tierra no llegara a la plataforma inferior, aunque nos quedamos un poco cortos, debíamos haberlo hecho mejor.



       Delimitamos el carril con varillas y cinta marcadora para que el maquinista siempre tenga una referencia visual a la altura de los ojos y no se salga del camino.



     Otra cosa que no hicimos bien fue dejar el corte del talud a noventa grados.



        Con las primeras lluvias fuertes que cayeron meses después tuvimos algunos desprendimientos de tierra…
Nada demasiado importante pero podíamos haber dejado el corte del talud con una pequeña inclinación y evitar un poco el desprendimiento descontrolado que tuvimos…ahora a tirar de pala y rescatar la maquina… así se aprende!




        Después de algún tiempo llegamos hasta la curva. Esta es la zona más complicada para la bobcat ya que el desnivel y el giro que afrontamos está bastante al límite de las posibilidades de la máquina (y de las nuestras).





       Con algún susto que otro, al final lo conseguimos!! Ya tenemos a la Pitufa en la zona cero para ayudarnos a mover tierra.



    La Bobcat se comportó bastante bien durante todo ese tiempo de trabajo, aunque tuvimos varios problemas típicos de una máquina tan vieja, otro día contaremos todas las reparaciones que le hemos tenido que hacer desde que la tenemos.


  

domingo, 22 de noviembre de 2015

Gavión esquina


       Como ya comentamos  la cantidad de piedras y escombros que se estaba acumulando del derribo empezaba a ser importante y a hacer muy difícil moverse por la zona de trabajo, así que empezamos a poner un poquito de orden. En la parte lateral de la vieja casa, pegada al muro que separa nuestro terreno del terreno del vecino, queremos que en el futuro haya unas escaleras de acceso a la parte baja del terreno. Tendremos que rellenar la zona para que quede a la cota que queremos y como el desnivel supera los tres metros y no queremos unas escaleras demasiado inclinadas las haremos en forma de L . Para suavizar el desnivel construiremos un gavión en la esquina del terreno de un metro de altura que también servirá de muro de contención para el relleno que hagamos y para las escaleras.

        Lo primero que hicimos fue despejar la esquina de rocas, tejas y escombros… quitamos los postes de galvanizado y la valla metálica que nos separa del vecino.




        Esta sección de muro va a ser de un metro de ancho por tres y medio de largo con el mismo sistema de gaviones que usamos en el muro del rocódromo, así que repetiremos los mismos pasos .Para la base del muro  montamos un encofrado de madera de 360cm de largo por 110cm de ancho y unos 20cm de alto, lo situamos , lo nivelamos y lo fijamos al suelo. Una capa de piedras pequeñas, el mallazo y empezamos a rellenar con hormigón.


        Con la base del muro lista vimos que la altura del gavión iba a superar la del murito de bloques que nos separa del vecino y antes de montar los gaviones decidimos darle más altura. Quitamos los postes y la vaya y subimos un metro la altura de este muro utilizando bloques de 20cm de ancho y volvimos a poner los postes.


 
         Montamos los gaviones y empezamos a rellenar. No hicimos fotos del montaje de los gaviones de un metro de ancho y de la colocación de los tensores, se nos pasó… pero lo enseñaremos y explicaremos bien cuando empecemos a construir el muro grande próximamente.


        Para el llenado de las jaulas ,del que tampoco hay fotos, utilizamos una parte grande de escombros y otra parte de piedra caliza puesta en el lateral que quedará visto desde el terreno del vecino. En el resto de los laterales no hizo falta dejarlo bonito ya que quedará enterrado. Lo llenamos capazo a capazo, unos 5600kg…
       Una vez llenos los gaviones vamos rellenando la zona con tierra y runa del derribo. La pared de la vieja casa nos contendrá este relleno por un lado hasta que construyamos el muro grande.

       Para salvar el desnivel de un metro que nos queda de lo alto del gavión al suelo vamos a hacer una rampa  utilizando las piedras rojas que sacamos de las paredes de la casa y que no nos sirven para rellenar gaviones ya que son piedras “blandas” y se rompen con facilidad. Si todo sale bien es posible que la rampa nos permita bajar la bobcat a la parte de abajo para trabajar, y en el futuro construir las escaleras sin tener que mover mucha tierra.
       

        Poco a poco vamos rellenando y subiendo los muritos de piedra de la rampa.






       Para volver a colocar la vaya rescatamos tres postes de madera que estaban por el terreno y ya habían tenido un par de funciones diferentes, no están perfectos,ni rectos , pero servirán para sujetar la vaya metalica que hemos hecho uniendo dos o tres trozos que hemos encontrado tirados. Todo fijado con alambre y nada más.

     Un par de trozos de tablón de obra puestos en la parte exterior del gavión evitará que la tierra se fugue y ensucie  constantemente el frontal visto del muro.y nos permite acabar de rellenar la zona y la rampa.

       Con este trabajo hemos conseguido “esconder” un montón de escombros , tierra y piedras. La gestión de los escombros es uno de los problemas que tenemos en esta obra. Del derribo de la casa han salido muchas toneladas y sacarlas del terreno sería una faena titánica o carísima, según el método . Nosotros junto con los arquitectos pensamos en cómo gestionarlos ,y la mejor manera que encontramos fué la de reciclar la mayor parte de los escombros generados nosotros mismos y en la misma obra. Usaremos una parte pequeña para rellenar gaviones y la gran mayoría la “trituraremos” y la usaremos para las zonas de drenaje traseras de todos los muros. Esto quedó reflejado en el proyecto que entregamos al ayuntamiento y la fianza por generar residuos que tuvimos que abonar para empezar la obra fue mínima.





martes, 3 de noviembre de 2015

Comienza el derribo


       Con la casa totalmente vacía empezamos a romper la cubierta de la parte vieja.




      Ya habíamos retirado las tejas previamente, casi sin esfuerzo porque el cemento que las unía ya era prácticamente tierra, así que solo hay que romper una fina “tochana”  para ir descubriendo las vigas de madera, llenas de carcoma y combadas por el peso y el paso del tiempo. Aún así resistieron mientras trabajábamos.



      Una vez retiradas las vigas empezamos a desmontar las paredes. Las paredes de esta parte de la casa son de medio metro de ancho, compuestas por piedras grandes apiladas y unidas con barro rojo y un fino “rebozado” de cemento cubriéndolas. En algunas paredes se había construido un tabique con tochos para más refuerzo.


Poco a poco vamos derribando las paredes y se empieza a acumular runa, tierra y piedras.



    Destruir es muy divertido y engancha!, pero hay que empezar a mover runa y piedras para poder trabajar con comodidad…y esto ya no mola tanto…



       La siguiente zona a derribar es la cubierta plana. Ésta no va a ser tan fácil. Está formada por vigas de hormigón forjado y bobadilla, su capa de tela asfáltica y la de aislante, treinta centímetros de hormigón y rasillas…


      Empezamos a picar con el martillo eléctrico quitando todas las capas para descubrir las vigas en el voladizo y poder seguir picando hacia el interior.


      Entre viga y viga, después de retirar las rasillas y la tela asfáltica usamos el mallo grande para romper la bobadilla y la capa de cemento que la cubre. Durismo!!


    Tras descubrir la primera viga y liberarla de las paredes la subimos a la cubierta con la ayuda de un tractel y unas cuerdas. Una vez arriba la cortamos en tres trozos, así la podemos manipular entre dos personas sin problemas más tarde.


        

      La cantidad de escombros que hemos generado es impresionante. Empezamos a amontonar toda la runa en el poco trozo que tenemos.


     Poco a poco, viga a viga, acabamos con la cubierta y empezamos a tirar las paredes de tocho utilizando el mallo grande.


     El montón de escombros va creciendo!



     En esta parte de la casa estaba el baño. Al retirar el inodoro nos preocupamos de tapar bien el agujero de desagüe para que no le entrara runa. Una vez retiradas las paredes y apartados todos los escombros volvimos a colocar el váter y montamos una tienda de campaña tipo vestidor a su alrededor. Como ya no hay toma de agua en la zona nos apañaremos con un bidón grande de agua y un cubo para tirar de la cadena. Y así solucionamos el tema wc de la obra, que no sabíamos si construir uno , buscar uno químico o qué. Colocamos las tejas en un lateral para proteger un poco la tienda de campaña del viento,y porque ya no sabemos donde meterlas…


    Ya sólo queda el pasillo y la cocina por derribar, pero antes de seguir destruyendo hay que apartar todos los escombros y ordenar un poco el caos de la zona de trabajo.




lunes, 2 de noviembre de 2015

Estamos de vuelta...


        Hace mucho tiempo que no escribimos, han pasado muchas cosas desde entonces y vamos a intentar ponernos al día y contar lo que hemos estado haciendo.

   Después de acabar el muro del rocódromo, que nos sirvió de aprendizaje del sistema de gaviones, el siguiente reto es empezar el muro grande que nos permitirá crear la zona para construir la casa. La ubicación de éste coincide con la vieja casa que hay construida en el terreno, así que el primer paso obligado será derribar la casa.




   La vieja casa, en la que hemos vivido quince años, consta de dos partes; una parte que fue un antiguo refugio de montaña, construido antes de los años cincuenta , con piedras y vigas de madera. Posteriormente se había arreglado y añadido la segunda zona de tochos y cubierta plana. Las limitaciones de ésta construcción, su mala ubicación y el deterioro de los materiales hacia muy difícil su restauración o remodelación y hartos de goteras y humedades decidimos que lo mejor era derribarla.



    Antes de empezar a romper cosas sacamos de la vieja casa todo lo que pensamos que se pudiese reutilizar o reciclar más tarde en  ésta obra o en cualquier otra. Quitamos el suelo del antiguo comedor, todas las tejas que pudimos, las rejas, sanitarios, grifería, las puertas, ventanas, interruptores… las encimeras de la cocina, incluso algún marco de puerta que no rompió al sacarlo se podrá reutilizar. Todo el hierro, cobre, plástico, madera y demás se fue separando y  llevando a reciclar. También tuvimos que cortar el árbol de la entrada porque había peligro de que se cayera. 

lunes, 17 de marzo de 2014

Llenando gaviones

     La piedra se ha hecho esperar. Antes de decidirnos por utilizar este tipo de muro nos aseguramos de que las canteras de la zona trabajasen  la medida de piedra que necesitamos, la piedra no es muy cara pero el transporte puede dispararse si estamos muy lejos del material apropiado. Para la malla de 100x100mm de luz se utiliza piedra de entre 90 y 220mm. En el momento de pedir el primer camión la cantera no disponía de esta medida y hemos estado unos días esperando. Nos llego la semana pasada, 13 toneladas de piedra caliza.


    Pasamos un rato de nervios durante la descarga por no saber como se iban a comportar las piedras, si rodarían con fuerza o no, pero todo fue perfecto. Con paciencia la fuimos deslizando hasta el camino y con ayuda de la bobcat la movimos del camino a la zona del muro.
    Y empezamos a llenar gaviones! Es un proceso lento, hay que ir seleccionando las piedras grandes para colocarlas en los bordes y que las más pequeñas del centro no se puedan salir. Es como jugar al Tetris. Empezamos por un extremo del muro y llenamos el primer metro unos treinta o cuarenta centímetros, y seguimos por el siguiente metro hasta tener toda la base del muro bien colocada. A medida que vamos llenando nos aseguramos que las mallas se colocan bien y no se pierde el nivel general, también vamos pisando dentro para que la piedra se vaya compactando y colocando en los huecos. 


      Cuando tenemos toda la base de los gaviones rellena empezamos a colocar la grava y el tubo de drenaje detrás del muro. Con este tipo de muros el drenaje trasero nos lo podríamos ahorrar ya que el muro en sí hace el mismo efecto denante, pero como es el primero que hacemos lo vamos a poner, como prueba para futuros.Jugando con la cantidad de grava que ponemos detrás del muro le damos una inclinación al tubo de drenaje hacia donde nos conviene y lo cubrimos de más grava.  


    Y seguimos colocando piedras con paciencia... Cris y Modes las colocan perfectas!!



    Una vez tenemos la primera línea de gaviones llena y bien prensada colocamos la tapa de malla y los laterales del siguiente nivel de gaviones. En nuestro caso subiremos cuarenta centímetros más. Cortamos la malla a la medida con la radial y pintamos con spray de zinc sobre los cortes para que no se oxiden, ya que donde cortamos perdemos el galvanizado. Colocaremos unos tensores a media malla para que no se nos abran.


        
            Y continuamos llenando intentando que las piedras de los bordes encajen entre el gavión inferior y el superior y rellenando con piedra muy pequeña los espacios de la malla intermedia para que no queden huecos y se doble el alambre. Estás uniones entre gavión superior e inferior deben quedar bien rellenas y prensadas. Ya solo queda rellenar hasta arriba y colocar la tapa.



      Conforme íbamos subiendo el muro también lo íbamos rellenando de grava por detrás y de tierra. Para que no se mezclara la grava de drenaje y la arena, hemos utilizado unas chapas para separarlas y poder ir rellenando con comodidad.
      Una vez acabados los seis metros de gaviones vimos que quedaría mejor si lo alargábamos un poco y protegíamos el almendro, así que continuamos el muro un par de metros! Y ya puestos , aprovechamos unas traviesas centenarias recicladas de la estación de Olesa de Montserrat para hacer unos escalones de acceso al plano del rocódromo.


     Nos faltará colocar un perfil de madera en el borde del muro y acabar de rellenar de tierra el plano a nivel del perfil, pero de momento lo dejamos así. Prueba superada.